Updated on September 9, 2026.
En comparación con las personas sin diabetes, las personas con diabetes tienen casi el doble de probabilidades de morir por una enfermedad cardíaca o un accidente cerebrovascular. Pero hay buenas noticias.
Aunque la diabetes tipo 2 se considera un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas, también se considera un factor de riesgo controlable. Esto significa que puede reducir su riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, un ataque al corazón y un accidente cerebrovascular si toma medidas para controlar adecuadamente la diabetes y mantener la afección bajo control.
Cómo contribuye la diabetes tipo 2 al ataque al corazón y al accidente cerebrovascular
Los niveles altos de azúcar en la sangre asociados con la diabetes tipo 2 pueden dañar los vasos sanguíneos. También pueden contribuir a la presión arterial alta y a niveles poco saludables de colesterol (una sustancia similar a la grasa que se encuentra en la sangre).
La diabetes tipo 2 también aumenta el riesgo de que se formen coágulos sanguíneos en el corazón y el cerebro, los cuales desencadenan la mayoría de los ataques al corazón y los accidentes cerebrovasculares. La causa de la formación de coágulos sanguíneos en las personas con diabetes tipo 2 es la ateroesclerosis, también llamada “endurecimiento de las arterias”, causada por la acumulación de un depósito llamado placa dentro de las arterias.
La placa es una sustancia cerosa presente en la sangre y compuesta de colesterol, grasa y desechos celulares. Cuando esta sustancia se acumula en las arterias que suministran sangre al corazón, se denomina enfermedad de las arterias coronarias (EAC, el tipo más común de enfermedad cardíaca en los EE. UU.). Cuando la acumulación ocurre en las arterias de las extremidades, se denomina enfermedad arterial periférica. Si la placa se rompe, puede formarse un coágulo sanguíneo que bloquee el flujo de sangre.
Un ataque al corazón, también llamado infarto de miocardio, ocurre cuando una o más de las arterias que suministran sangre rica en oxígeno al corazón se bloquean o se estrechan gravemente. Al quedar privado de esta sangre rica en oxígeno, el músculo cardíaco comienza a morir.
Los accidentes cerebrovasculares a veces se denominan “ataques cerebrales”. Ocurren cuando se interrumpe el suministro de oxígeno y sangre al cerebro. Cuando ocurre un accidente cerebrovascular, el tejido cerebral comienza a morir en cuestión de minutos, por lo que el tratamiento oportuno es esencial para prevenir daños graves y permanentes.
Existen varios tipos de accidentes cerebrovasculares. El tipo más común es el accidente cerebrovascular isquémico, que ocurre cuando se interrumpe el suministro de sangre y oxígeno al cerebro y, por lo general, es causado por un coágulo que bloquea un vaso sanguíneo en el cerebro. Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos ocurren cuando un vaso sanguíneo en el cerebro se rompe y sangra dentro del cerebro. Existe un tercer tipo de accidente cerebrovascular conocido como ataque isquémico transitorio (AIT), o miniaccidente cerebrovascular. Un AIT ocurre cuando hay un bloqueo temporal de un vaso sanguíneo que dura solo unos minutos. Los AIT a veces se denominan “accidentes cerebrovasculares de advertencia” porque pueden ir seguidos de un accidente cerebrovascular que cause daños permanentes.
Lo que puede hacer para reducir su riesgo
Mantener la diabetes tipo 2 bajo control le ayudará a reducir su riesgo de sufrir enfermedades cardíacas, ataques al corazón, accidentes cerebrovasculares y otros eventos relacionados con el corazón que podrían ser mortales. Es esencial adoptar un estilo de vida basado en una alimentación saludable, actividad física regular y evitar hábitos poco saludables:
- Consuma una dieta equilibrada que incluya abundantes verduras, frutas, granos integrales y proteínas bajas en grasa. Consuma menos alimentos procesados (como papas fritas, dulces y comida rápida) y limite la sal, las grasas saturadas (que son sólidas a temperatura ambiente, como la mantequilla) y las grasas trans (que suelen encontrarse en la comida chatarra). Considere consultar a un educador en diabetes si necesita ayuda para elaborar un plan de alimentación adecuado para usted. Si tiene preguntas sobre la educación en diabetes y si su seguro la cubre, hable con su proveedor de atención médica.
- Si tiene sobrepeso u obesidad, trabaje para alcanzar un peso saludable. Incluso perder entre el 5 % y el 7 % de su peso corporal puede reducir sus niveles de azúcar en la sangre y triglicéridos.
- Es importante limitar o evitar el consumo de alcohol. El agua es una alternativa saludable a los jugos y las bebidas azucaradas.
- Muévase más, en la medida de sus posibilidades. La mayoría de los adultos deben realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio de intensidad moderada, como caminar a paso ligero, cinco días a la semana. Consulte con su proveedor de atención médica cuál es el nivel de ejercicio adecuado para usted.
- No fume. Si fuma, deje de hacerlo. Fumar aumenta significativamente el riesgo de sufrir complicaciones relacionadas con la diabetes tipo 2.
Siga siempre el calendario de monitoreo del azúcar en la sangre y el plan de tratamiento indicados por su proveedor de atención médica. Hágase revisar regularmente la A1C (una estimación de sus niveles de azúcar en la sangre durante los últimos tres meses), la presión arterial y el colesterol. Algunas personas con diabetes tipo 2 también pueden necesitar tomar medicamentos para proteger el corazón y el cerebro, así como consultar a un cardiólogo para vigilar más de cerca la salud cardíaca.





